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Dr. Marcos V. Fletcher Mundins
Médico residente Cirugía General

La enfermedad del reflujo gastroesofágico (GERD) es una condición en la cual el alimento o el líquido se devuelve desde el estómago hacia el esófago, el conducto que va desde la boca hasta el estómago. Es más común de lo que se piensa por lo que debemos reconocer sus manifestaciones clínicas para así poder recibir atención médica temprana y evitar las complicaciones que esta enfermedad conlleva.
El material refluido puede ser contenido del estómago (ácido) o del intestino (bilis). El reflujo gastroesofágico puede cursar asintomático sin causar lesiones en cualquier persona.
Ocurre como resultado de un defecto en la función del esfínter esofágico inferior, una banda de fibras musculares que cierran y separan el esófago del estómago. Si el esfínter no se cierra de manera adecuada, los contenidos gástricos pueden devolverse hacia el esófago y ocasionar síntomas.
Causas:
• Deficiente Tono (fuerza) de las fibras musculares que forman el esfínter esofágico inferior,
• Alteración en los movimientos esofágicos,
• deficiente vaciamiento gástrico,
• hernia hiatal,
• tabaquismo,
• obesidad,
• abuso de alcohol,
• alimentos grasosos o muy condimentados,
• Algunos medicamentos como teofilina, aminofilina, butilhioscina, papaverina, bloqueadores de los canales del calcio,
• Enfermedades de la colágena como la esclerodermia
Síntomas:
• La pirosis, es el más frecuente. Es una sensación de quemazón o
ardor detrás del esternón hasta el cuello, que aumenta al acostarse y
es más frecuente o empeora en la noche. Se desencadena en ocasiones
con ciertos alimentos (grasas, chocolate, alcohol, café y tabaco).
• La disfagia o dificultad para deglutir alimentos.
• Sequedad de boca y sabor amargo en ocasiones.
• Infecciones dentales más frecuentes.
• Tos crónica o asma.
• Sangrado oculto por úlceras en la mucosa esofágica
• Regurgitación del alimento
• Náuseas y vómitos
• Vómito con sangre
• Ronquera o cambios de voz
• Irritación de la garganta
• eructos
Complicaciones:
La constante irritación de los jugos gástricos y del contenido
intestinal (bilis-alcalina) sobre la mucosa del esófago a la larga
conlleva a:
• Esofagitis, que es una inflamación de la mucosa esofágica
• Esófago de Barret (lesión precancerosa)
• Endurecimiento cicatrizal que impide el paso normal de los alimentos (Estenosis)
• Laceraciones y úlceras
• Sangrado agudo o crónico que puede causar anemia
• Cáncer de esófago
• Irritación constante de la garganta y cuerdas vocales
• Bronquitis crónica por aspiración nocturna de jugos digestivos
• Neumonía por aspiración de los jugos digestivos
Diagnóstico
Si usted padece algunos de los síntomas descritos anteriormente, acuda a su médico, el cual podrá realizarle ciertos estudios que permitirán estudiar y conocer más a fondo su enfermedad para así determinar si usted necesita recibir tratamiento médico (medicamentos y medidas de soporte) o tratamiento quirúrgico. Estos estudios comprenden:
• Endoscopia alta (esófago-gastro-duodenoscopia) para visualización directa, en busca de complicaciones y descartar cambios cancerígenos mediante la toma de biopsia si es necesario.
• Phmetría en 24 horas (medición del pH)
• Manometría esofágica para medir el tono (fuerza) del esófago
• Esofagograma
Tratamiento
El tratamiento médico incluye uso de fármacos dirigidos a disminuir la producción de ácido estomacal entre ellos los antiH2 (cimetidina, ranitidina entre otros) los cuales disminuyen la acción de la histamina sobre las células gástricas y por ello disminuyen la acidez gástrica; los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, lansoprazol) que secan la producción de ácidos en el estómago y medicamentos estimuladores de la motilidad (movimiento) como la metoclopramida.
Las medidas generales son, entre otras:
• Disminuir de peso
• Evitar acostarse después de las comidas
• Cenar o tomar cualquier comida 3 ó 4 horas antes de dormir
• Dormir con la cabecera de la cama elevada (subir la cabecera de 3 a 8 cm).
• Ingerir los medicamentos con abundante agua
• Evitar en la dieta la grasa, el chocolate, la cafeína y la menta porque pueden ocasionar una presión esofágica baja.
• Evitar el consumo de alcohol y tabaco
El tratamiento quirúrgico se reserva para pacientes que presentan las complicaciones de la enfermedad; enfermedad refractaria (rebelde al tratamiento) al tratamiento médico; síntomas que interfieren con el desenvolvimiento diario de la persona a pesar de tratamiento médico ya instaurado y falta de adherencia al tratamiento médico por parte del paciente.
Si usted ha presentado algunos de estos síntomas acuda a su médico quien le orientará sobre esta enfermedad y le prescribirá el tratamiento necesario para evitar progresión de la misma y por ende sus complicaciones. Recuerde que más vale prevenir que lamentar, cuide y preserve su salud. Para mayor información consulte a su médico.
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